El precio de la desconfianza
En la Bolivia contemporánea, el dólar nunca ha sido únicamente una moneda, o una divisa extranjera. En tiempos de incertidumbre se convierte en un refugio. Cuando una sociedad deja de confiar en el futuro de su economía, busca proteger sus ahorros en aquello que considera más seguro. Eso es exactamente lo que ocurre hoy en nuestro país. La cotización del dólar no es la enfermedad, sino el síntoma más visible de una crisis de confianza que se fue incubando durante varios años y que hoy alcanza a consumidores, empresarios, inversionistas y ahorristas.
Durante meses se creyó que el problema era simplemente la falta de dólares. En realidad, la escasez de divisas fue apenas la manifestación de un fenómeno mucho más profundo. Cuando las familias compran dólares, los empresarios retrasan inversiones y los importadores adelantan adquisiciones por temor a nuevas devaluaciones: reaccionan frente a la incertidumbre. Las expectativas........
