A falta de soluciones mágicas: transparencia para propietarios, el turismo y la seguridad jurídica
Llevamos demasiado tiempo hablando del conflicto entre residentes, propietarios y actividad turística en las llamadas “zonas turísticas” de Canarias. Y digo “zonas turísticas” entre comillas de manera deliberada, porque Gran Canaria es una isla turística, pero también es una isla para vivir.
Este es un problema complejo y los problemas complejos no se solucionan con recetas mágicas. Durante demasiado tiempo hemos escuchado respuestas aparentemente sencillas, e incluso posiciones que cambian dependiendo de dónde se pronuncien: una cosa en un municipio, otra en otra institución y otra cuando toca legislar. Creo que debemos huir de eso.
Necesitamos una solución seria, jurídicamente sólida y, sobre todo, pensada para durar. Y mi punto de partida es muy claro: primero, el derecho del propietario. Quien compró legalmente una propiedad debe poder decidir sobre ella dentro de unas reglas claras. Y si las reglas actuales no responden a la realidad social que vivimos, nuestra obligación como responsables públicos no es escondernos detrás de ellas. Es cambiarlas.
Legislar para que la gente pueda vivir en su propiedad
Aquí quiero ser especialmente claro. No me conformo con decir que un propietario podrá vivir en su inmueble únicamente allí donde hoy esté reconocido el uso residencial. Creo que precisamente debemos abordar ese problema.
Tenemos que legislar para que una persona pueda vivir en una propiedad adquirida legalmente cuando ese inmueble reúna las condiciones objetivas exigibles para ser habitado. Naturalmente, con requisitos: seguridad, salubridad, habitabilidad, reglas de convivencia y todas las garantías que establezca la ley.
Pero no podemos dar la espalda a la realidad. Canarias atraviesa un gravísimo problema de acceso a la vivienda y, en el sur de Gran Canaria, lo conocen especialmente bien miles de trabajadores y sus familias. En ese contexto debemos hacernos una pregunta bastante sencilla: ¿qué sentido tiene sacar a una persona de una vivienda perfectamente habitable cuando las propias administraciones no hemos sido capaces de ofrecer alternativas residenciales asequibles y reales?
Hablamos de personas que trabajan en nuestros hoteles, restaurantes, comercios, servicios públicos y empresas vinculadas directa o indirectamente al turismo. Personas que hacen posible cada día el funcionamiento de nuestro principal sector económico. No parece........
