Silencio estratégico
Algunos me critícan por atacar siempre al imperio y sus secuaces mientras me mantengo callado sobre la situación en Venezuela, en especial despues del vil ataque del 3 de Enero.
Desde muy joven, mis padres me enseñaron que no debe patearse a alguién que ya está en el piso, o como dicen por allí, no hagas leña del arbol caído. Precisamente por eso es que he guardado algo así como un silencio estratégico, además, la complicada situación venezolana debe analizarse desde varias aristas, siempre entendiendo que la nación venezolana no está en otro planeta, los complejos acontecimientos que están cambiando todos los paradigmas clásicos de la geopolítica internacional la afectan directa e indirectamente.
Delcy Rodrigues ha tenido que enfrentar en poco tiempo situaciones que pocos presidentes (o vicepresidentes) de cualquier sexo o edad hayan tenido que enfrentar.
Un bloquéo imperial de meses con la armada de una de las naciónes más poderosas y asesinas de los tiempos modernos estacionada frente a nuestras costas, el asesinato ilegal e injustificado de jovenes venezolanos y de otras nacionalidades en nuestro mar Caribe, la piratería y el robo de nuestro petroleo, el bombardeo cobarde sobre nuestro territorio, el secuestro del presidente constitucional y como guinda del pastel, un doble y potente terremoto que dejó miles de muertos y cientos de estructuras colapsadas totalmente y otras de forma irrecuperable.
Todo esto, por supuesto, acompañado con una poderosa campaña mediática de noticias falsas, medias verdades y operaciones psicológicas, siempre bajo la dirección del nuevo centro de alimañas de la CIA y otras agencias, instalado, nuevamente de nuevo, en la reinaugurada y repotenciada Embajada NorteAmericana.
Y para empeorar las cosas, lo ha tenido que enfrentar todo con una pistola en la cabeza lista para volarle los sesos a ella, y a cualquier venezolano que contradiga al mafioso que hoy funge como "jefe" en la Casa Blanca. Coloco la palabra jefe entre comillas, porque todos sabémos que ese payaso anaranjado en la oficina oval, no es más que un títere de los verdaderos poderes que mueven los hilos del imperio corporativo. El imperio occidental está claramente gobernado por un sindicato del crimen internacional.
Ellos controlan directa o indirectamente el gran capital, la producción, venta y distribución (legal e ilegal) de armas, el tráfico y distribución (legal e........
