Pedro, el disruptivo eres tú
La Fundeu ha elegido ‘arancel’ como palabra del año. Tan fea como ‘termómetro’ o ‘ascensor’. Hay otras palabras menos trumpistas que definen este 25 que se nos va. “Pedrada”, por ejemplo, después de lo de la Reina. O “hastío”, después de lo del Rey, aunque Su Majestad atiborre de ‘convivencia’ sus voluntariosas homilías. La favorita de Feijóo es ‘prostíbulo’, o ‘sauna’, cuando se le calienta la lengua en el escaño. “Disruptivo” es la de Sánchez, cosa de sus politólogos, que los tiene a cientos y les pagamos a millones (de euros, con lo nuestro).
Dado que, después del trastazo extremeño, ha de afrontar otras tres costaladas electorales que se le vienen encima, el simpar narciso le ha encargado a sus ministros, al decir del periódico del movimiento, que le presenten una lista de propuestas “disruptivas”, fáciles de vender y que ‘conecten con la gente’. Sánchez piensa, quizás con razón, que la gente es estúpida. Llama conectar a que traguen. Alguno de sus 22 ministros se quedó patidifuso al recibir el encargo. ¿Y eso de disruptivo qué é lo que é?, preguntaría MJ Montero a sus monaguillos. “Disruptivo no figura en mi nuevo Código Penal pero lo incluyo raudo, presidente”, parloteaba el cacatúo Bolaños. “Lo disruptivo no afecta a nuestra cabaña ovina, pierde cuidado, presidente”, argumentaría el ocelote Planas. “El próximo que bromee con lo de disruptivo será sodomizado por un termo ardiendo”, advertiría el........
