El inventario de la incomodidad
Las campañas políticas operan como grandes analgésicos sociales. Durante el frenesí electoral, el país se sumerge en una anestesia colectiva donde las promesas de asfalto y los discursos de tarima lo llenan todo. Pero la fría realidad de transición llegó, y el presidente electo, De La Espriella, se apresta a asumir un Estado que no se gobierna con adjetivos ni litigios mediáticos, sino con realidades fiscales y un complejo entramado de derechos que, a su proyecto, le resultan profundamente incómodos.
Hace un tiempo advertía sobre el peligro de una Asamblea Constituyente que borrara el acumulado jurisprudencial de la Corte Constitucional; una lucha de tres décadas que convirtió la letra muerta en derechos reales. Hoy, bajo la sombra........
