Sabe usted para qué vota
Cada vez que se acercan las elecciones presidenciales muchas personas creen que están escogiendo únicamente a un presidente, cuando en realidad también están definiendo la forma en que vivirán durante los próximos años. Se vota un nombre, un rostro o una promesa, pero con esa decisión también se elige hasta dónde puede llegar el poder, quién puede controlarlo y bajo qué reglas funcionará el país.
Es comprensible que las promesas produzcan esperanza. Cuando el bolsillo aprieta y las preocupaciones se acumulan, cualquier propuesta que ofrezca alivio resulta atractiva. Nadie puede reprocharle a una persona con necesidades urgentes que preste atención a quien promete resolverlas. Después de todo, decidir con hambre nunca será........
