Silencio en la mesa
Las elecciones presidenciales revelan una realidad tanto incómoda como preocupante: estamos formando jóvenes capaces de memorizar fórmulas, hablar inglés y resolver ecuaciones complejas, pero débiles para participar en democracia. Y no es un problema exclusivo de los gobiernos; también es un fracaso de las familias y de los colegios.
En un país tan polarizado como Colombia, las elecciones de este domingo no solo pondrán a prueba las instituciones, sino también la manera en que estamos educando a las nuevas generaciones para pensar, disentir y decidir. Contrario a lo que muchos piensan inconscientemente, la democracia no empieza el día en que una persona cumple 18 años y recibe........
