Midiendo el tiempo
Alicia preguntó al conejo ¿” Cuánto tiempo es para siempre”?
A lo que el conejo contestó: ”A veces, es solo un segundo”
Como cada año, la próxima madrugada del sábado a domingo, o sea a las 2:00 horas del domingo, los españoles debemos de adelantar los relojes una hora y situarlo a las 3:00 horas.
En mi artículo “La Búsqueda del Meridiano: Del Camino de Santiago al Telégrafo” (2023), contaba las vicisitudes y luchas políticas que tuvieron lugar para establecer un Meridiano de Referencia, que se estableció en 1854 finalmente en Greenwich (Inglaterra) a escala terrestre, y que dividió la Tierra en 24 Husos horarios.
Para medir el tiempo, se ha recurrido históricamente, a dispositivos o fenómenos que entrañan algún tipo de actividad cíclica: la rotación de la tierra, el péndulo de un reloj, la frecuencia radioeléctrica de un oscilador estable, etcetera. El calendario representa la acumulación de tiempo y fue concebido para poder situar sucesos pasados o acontecimientos futuros. Para entender el calendario es necesario conocer los conceptos de la época que indica un instante determinado de tiempo, el intervalo o tiempo transcurrido entre dos épocas y el estilo que es la fecha que se utiliza como punto de partida de cada ciclo anual.
Los primeros calendarios fueron lunares, empleados por Babilonia y Egipto e introducidos por Metón de Atenas el cual observó que 235 meses lunares cubrían exactamente 19 años (ciclo metónico). Este fue el calendario del mundo antiguo hasta........
