Campeche es un desastre: el problema no es solo Layda Sansores
Hay momentos en los que resulta demasiado fácil responsabilizar de todo a una sola persona. En Campeche, esa persona es Layda Sansores. Es la gobernadora, encabeza el Poder Ejecutivo y, naturalmente, debe responder políticamente por lo que ocurre en el estado.
Pero reducir el desastre social que vive Campeche exclusivamente a ella sería simplificar demasiado el problema. Porque el problema de Campeche no es solamente Layda. El problema son quienes gobiernan con ella, quienes administran, quienes toman decisiones, quienes ocupan cargos sin ofrecer resultados y quienes han convertido la confrontación política en sustituto de la eficacia gubernamental.
Campeche parece haber perdido el rumbo. Basta recorrer sus calles, hablar con empresarios, comerciantes, ciudadanos y trabajadores para encontrarse con una sensación que se repite: las cosas no están bien.
Hay inconformidad, incertidumbre y, sobre todo, cansancio. Una entidad con enormes posibilidades económicas no debería transmitir una percepción permanente de estancamiento.
Campeche tiene petróleo, una posición geográfica privilegiada, riqueza cultural, patrimonio histórico, recursos naturales extraordinarios y posibilidades importantes en turismo, logística, energía y desarrollo regional. Tiene, además, una población........
