Combatir la desigualdad no es una opción, sino una emergencia
Cuando decidí estudiar la maestría en responsabilidad social, lo hice con la convicción de que la política no es para servirse, sino servir a las y los demás, para convertirse en puentes. Buscaba herramientas técnicas, pero en el fondo, lo que realmente perseguía era comprender cómo sanar un entorno fragmentado por la indiferencia.
En el marco del Día Internacional de Nelson Mandela, esa decisión académica cobra un significado enteramente espiritual y reflexivo. Recordar a “Madiba” es recordar que la transformación colectiva no nace en los escritorios, sino en la empatía inquebrantable hacia el dolor humano. Este día nos obliga a mirar de frente la verdadera esencia........
