Ayuso está extraviada
Isabel Ayuso pisa México como quien llega tarde a una conversación que jamás logró descifrar. Trae en la maleta una agenda no solo desfasada, sino profundamente extraviada. Y sí, la maleta va cargada, pero de ego, de eslóganes reciclados y de ese polvo de siglos que a ella le parece oro de ley. Dice venir a reivindicar la conquista, como si la historia fuese un tendedero donde colgar banderas a conveniencia. Pero en realidad aterriza para repartir etiquetas pues llama a los mexicanos “acomplejados”, los acusa de vivir anclados en el pasado, de querer “dividir”. También anuncia inversiones del Grupo Alsea en Madrid y extiende una mano paternalista: “Allá en España pueden sentirse como en casa”, les dice a las malinches y a los mexicanos. Pero esa mano tiembla, porque la agenda de ultraderecha que sostiene ante los suyos es incompatible con la casa compartida: desde Vox y más a la derecha, no quieren migrantes, no quieren recibir mexicanos ni latinoamericanos. Allá, parece, la casa tiene un cartel que dice “solo para los nuestros”. Por eso es que suena tan extraviada su agenda. Se dice que le habla a los votantes de las derechas para disputarle votos a Vox, se dice también que no se trata de nosotros, como mexicanos, sino que se trata de sus seguidores españoles. Pero ahí tampoco cuadra la ecuación, pues lejos de que sus votantes busquen estrechar relaciones con nuestro país, sus votantes son hostiles y no quisieran a México ni de colonia. El discurso frustrado en un evento de la Catedral hizo evidente cómo es que ni el clero decidió apoyarla… además de ser ignorada........
