Ningún pasaje vale una vida
Hay noticias que conmueven. Y hay otras que obligan a preguntarnos qué estamos haciendo como sociedad. La muerte de Cristian Garzón pertenece a esa categoría.
Cristian tenía 27 años. Era guarda de seguridad y salió de su casa para cumplir con su trabajo: proteger una estación y ayudar a que las normas se respetaran. Pero no regresó.
Dos heridas con arma blanca recibidas durante un procedimiento para evitar el ingreso irregular a la estación Terreros, en Soacha, terminaron arrebatándole la vida y dejaron una pregunta: ¿en qué momento una conducta se convirtió en amenaza para quienes trabajan?
Esta historia no habla únicamente de evasión. Habla de la dificultad para convivir bajo reglas comunes y de una violencia que se normaliza hasta que una discusión por un ingreso irregular termina en tragedia.
Las cifras dimensionan el problema. Entre enero y septiembre de este año se han registrado 332 vigilantes agredidos. En 2024 fueron 265 y en........
