¿En manos de quién está la información de los colombianos?
Que este Gobierno decidió entregarles los altos cargos del Estado a personas sin competencia no es novedad. Después de que el presidente Gustavo Petro sacó de su gabinete a personas capaces, porque no cedieron a sus caprichos de emperador, quedó claro que la consigna sería nombrar en cargos decisivos a personas dispuestas a hacer lo que Petro ordene, sin importar si esta decisión se lleva por delante la estabilidad del país. El único requisito indispensable para estar en el círculo de poder del Gobierno es ser un defensor del proyecto “progresista” a como dé lugar.
Pero el caso más aberrante, dentro de todos estos casos aberrantes de nombramientos de personas sin capacidad, es el de Wilmar Mejía como director de la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf).
La Uiaf es una entidad adscrita al Ministerio de Hacienda que recibe la información de todos los movimientos financieros de los colombianos. Es la que sigue el rastro del dinero del país. Todos los bancos están obligados a reportar a la Uiaf sus operaciones, al igual que las aseguradoras, las fiduciarias, los comisionistas de bolsa, entre otros. El objetivo de esta entidad es detectar operaciones sospechosas que puedan estar encubriendo lavado de activos. Por eso también están obligadas a reportar a esta entidad las notarías, las inmobiliarias y las empresas de sectores vulnerables al lavado, como las comercializadoras de oro, las compraventas de vehículos, los casinos, las casas de cambio, etcétera.
Lo que hace la Uiaf es cruzar los datos, revisar los patrones y utilizar la inteligencia financiera para........
