Dominio
La desobediencia es el verdadero fundamento de la libertad. Quienes obedecen están destinados a ser esclavos. Henry D.Thoreau
Parece que tal fue el susto que la aproximación de la armada española le provocó a la esposa del párroco del barrio de Westport (Inglaterra), que dio a luz prematuramente: esto sucedió el 5 de abril de 1588 y el nacido fue bautizado con el nombre de Thomas. Por este motivo, en su autobiografía Thomas Hobbes escribió: «el día que yo nací, mi madre parió dos gemelos, yo y mi miedo». Fue su hermano entonces, el miedo al desorden y el imperio de la ferocidad («el hombre es un lobo para el hombre») el que le inspiró al filósofo la idea de una concentración de poderes en el Estado para controlar a los hombres mediante el miedo y el castigo, el Leviatán. El temor alimenta al artefacto que genera miedo. De reciente publicación en The Guardian, en una nota dedicada a la figura de Alex Karp, cofundador de Palantir, su autor se refiere a las muchas inseguridades del empresario y sostiene que el miedo es el motor que lo impulsa: «Una de las muchas cosas fascinantes de Palantir es cómo, en muchos sentidos, representa la esencia de Karp…creó Palantir para hacer del mundo un lugar más seguro para sí mismo o para personas como él» (1)…Y el futuro que propone Palantir causa preocupación.
Pero el temor y el poder siempre estuvieron en íntima relación. Los mitos del origen en la antigua Grecia narran que Crono, señor del Universo, tenía por hábito devorar a sus hijos por temor a perder su trono, tal como le aconteció a su propio padre (Urano) y por obra de él mismo (de una manera brutal, que el psicoanálisis seguramente no pasó por alto: Crono lo castró), pero uno de ellos, Zeus, se sustrajo a ese destino gracias a un ardid ideado por su madre; tiempo después, también por miedo a ser derrocado por un hijo suyo Zeus se tragó a su esposa Metis, embarazada. Truculento, sí, pero los mitos griegos tienen considerable valor explicativo acerca del poder como espacio de disputa y en el campo del psicoanálisis, Freud los utilizó para explicar y nombrar aspectos centrales del funcionamiento de la psique.
El filósofo Roberto Esposito lo resume empleando apenas cinco palabras: «No habría política sin miedo», El miedo de las personas frente al poder (temor político) y el miedo del poder, que es el temor a perder el poder. Inculcar miedo en las personas tiene un claro objetivo: perpetuar la........
