Política de kilómetro cero
Mientras miramos con preocupación (y con razón) la nueva aventura bélica de Donald Trump y Netanyahu ante la casi total pasividad internacional, hemos dejado completamente de lado la política cotidiana y cercana que tanto nos parecía preocupar hasta hace poco. Está claro que es más impactante una bomba cayendo en prime time, como también sabemos que, si se alarga y no nos afecta más allá del precio de la gasolina o algún producto básico, pasará a ser una noticia de relleno. En Gaza siguen asesinando personas casi a diario y ya no ocupa ni tres párrafos recónditos en la mayoría de los periódicos. Pero me sorprende que haya sido capaz de hasta eclipsar que en una semana hay unas elecciones autonómicas en Castilla y León y fuera de esa comunidad no se hable prácticamente de ello sino es en clave nacional.
Desde que la política institucional se convirtió en una campaña a las generales continua, los comicios de proximidad han ido perdiendo peso y las responsabilidades de los dirigentes autonómicos pasan más desapercibidas. Las prácticas de caciquismo que antaño despertaban cierto revuelo, ahora se tratan hasta con naturalidad y no despiertan ni indignación ni siquiera interés. Se vota en clave nacional y por eso se exige........
