Artificiencia inteligal
Ayer viernes mis compañeros de cañas, o cañamaradas, me condenaron sin apelación al ostracismo durante este fin de semana por sabotear un debate que yo mismo había planteado: “¿Pueden los alevines de padres veganos comer plastilina durante su edad escolar sin merecer un severo correctivo por incumplir su dieta?” . Y ahora me encuentro coqueteando con el desespero.
Me jode por peteneras porque un ataque de cinismo lo puede tener cualquiera y los he visto peores a puñados. Pero bueno, pero vaya, perogrullo: las reglas del juego son las mismas para todos, de modo que hay que aceptarlas deportivamente, saber perder y ya os cogeré cabrones, etc.
La cosa es que es sábado........
