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Houston, tenemos un problema

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22.04.2026

Las consecuencias que está teniendo la guerra de Irán para la economía mundial son ya bien conocidas por todos: el temor a una ola inflacionista derivada de la subida de precios de las materias primas energéticas. Todo esto podría, en el peor de los casos, acabar generando un frenazo en el crecimiento e incluso la llegada de una situación de estanflación, es decir, estancamiento en el crecimiento económico combinado con inflación. Sin embargo, el conflicto está dejando evidencias de la fragilidad de Estados Unidos por el enorme endeudamiento público del país, y confirma que su gran problema es haber acumulado una deuda que, para muchos, plantea dudas sobre su sostenibilidad. Y no solo es el tamaño de la deuda: el hecho de que esta esté en manos de los mercados en una proporción muy superior a lo habitual en el pasado ha hecho que el país dependa de la reacción de los inversores para poder sostener políticas como, por ejemplo, una guerra.

La decisión de Donald Trump de cambiar su estrategia y moderar su agresividad en el conflicto con un mensaje que apunta a un acercamiento con Irán para frenar las hostilidades se ha producido en un momento en el que los mercados estaban tensionando la deuda pública de Estados Unidos. En el momento en el que el bono a 20 años tocó el 5%, y el de vencimiento a 10 años el 4,44%, Trump cambió su discurso, y estos niveles coinciden, exactamente, con los que tocó la deuda en abril de 2025 justo cuando Trump moderó su política arancelaria.

Si bien esta........

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