Chipi-chapa
La Pedrada, así es como se llamaba la colaboración que tuve durante un tiempo en un periódico, hará unos treinta años. Entonces era joven y airado y recuerdo que en el primer artículo que escribí hice una declaración de intenciones y que estas consistían en, ya que alguien me había dado la oportunidad de subirme a una columna, lanzar desde allí arriba pedradas a todo lo que se meneara (o parafraseando a Raymond Carver: “Era un buen ajuste de cuentas / palabras arrojadas como piedras contra las ventanas). Duré cuatro o cinco semanas, hasta que una de esas piedras golpeó en el cristal equivocado (no recuerdo en cuál, probablemente en el de algún miembro de la junta de accionistas del........
