¿Y los deberes dónde?
Me parece muy bien que la gente tenga derechos; eso sí, sin confundir deseos con derechos. Dicho lo cual no sé si nos damos cuenta de que, precisamente porque todos tenemos derechos, todos tenemos también —y con la misma intensidad— deberes. Pero esto último no mola y, lo que es todavía peor, no resulta políticamente correcto hablar de ello, al menos........
