El dilema del votante de centro: entre el voto útil y el desencanto
Los votantes de centro están confundidos. Sus candidatos más naturales, que serían Sergio Fajardo o Claudia López, están muy por detrás de los punteros en la carrera presidencial. En el ponderador de encuestas de La Silla Vacía, ambos aparecen por debajo del voto en blanco. Fajardo con 4.5 por ciento de la intención de voto y Claudia López con 3 por ciento.
Con una proyección tan baja de ambos candidatos, los votantes centristas que en el pasado surferaron con la ola verde de Mockus y luego asistieron entusiastas a las explicaciones con tablero del profesor Fajardo, ahora se lo están pensando el doble para volver a hacerlo. El dilema está en si insisitir en votar por ellos a pesar de su bajo rendimiento en las encuestas o dar un voto útil a otra campaña.
La Silla Vacía habló con nueve de ellos e identificó los perfiles distintos frente a ese dilema. Algunos han empezando a considerar saltar del barco desde la primera vuelta y dar un voto útil a la campaña de Paloma Valencia, a la que ven como la única alternativa frente a dos extremos ideológicos. Otros votarán en primera vuelta por Claudia o Fajardo, pero conscientes de que no llegarán a segunda y decepcionados por errores repetidos en ambas candidaturas. Entre ellos, unos dicen que se decantarían por Iván Cepeda en segunda vuelta, otros por Paloma si llega, y, finalmente, algunos no descartan el voto en blanco para salvar su conciencia.
Paloma como el voto útil
Entre rumores crecientes, muchos votantes centristas empiezan a decir que prefieren un voto útil por Paloma Valencia, a la que ven como la campaña más cercana al centro con opciones reales de llegar a la presidencia. Para muchos es una movida de dificil digestión, considerando que figuras como Claudia López o Antanas Mockus hicieron su carrera en la última década con consistentes críticas al uribismo.
Aún así, ese acercamiento lo están articulando con algunas razones. Un ejemplo lo muestra John Sudarsky, el exsenador por el Partido Verde entre 2010 y 2014. Fue mano derecha de Mockus en su alcaldía y luego lo apoyó en su campaña presidencial. Dice que lo que significa el centro siempre es algo cambiante, pero lo representa, más que una idea, una actitud hacia la diversidad: “Lo representa quien de facto muestra alianzas con candidatos diversos y la actitud de incorporar dentro de una candidatura esas tensiones”, dice.
Interpreta que el fenómeno Paloma/Oviedo es el que mejor recoge esta actitud en este momento frente a un Fajardo que, aunque confiable, perdió la oportunidad para aliarse en una consulta con Claudia López y Mauricio Armitage, “lo que terminó siendo interpretado como personalismo”.
Sudarsky da por sentado que Fajardo no pasará a segunda vuelta, por lo que su interrogante frente a él es a quién endosará sus votos, si lo hace.
Otros centristas ya pasaron de la duda a la afirmación y arrimaron temprano a las toldas palomistas. Es el caso del exministro de Ambiente,........
