Las historias que silenciaron
Pueden leer esta columna como una reflexión, una explicación, una rectificación o, incluso, una ratificación de aquella en la que hablé de silenciar al presidente Petro. Lo cierto es que, más allá de las interpretaciones equivocadas, resulta difícil justificar a quienes decidieron entender ese llamado desde la distorsión o la mala fe, apropiándose de un concepto que, paradójicamente, ha marcado el estilo de este gobierno: silenciar, ignorar, desconocer, no escuchar.
Presidente, probablemente los nombres de Emilio López, Nicolás Pacheco, Angélica Pacheco y Antonio José Pacheco no le dicen nada. Porque usted los silenció. Son niños y jóvenes que llevan más de un año esperando el regreso de sus padres, agentes del CTI secuestrados. Antonio José tiene apenas siete años. No solo viven con el vacío provocado por la ausencia de........
