Brasil en pie
Este domingo, Brasil elegirá mucho más que un presidente. Su decisión tendrá consecuencias para un continente donde el miedo gana elecciones, la fuerza se ofrece como solución y los derechos empiezan a presentarse como excesos. La disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro ocurre en uno de los momentos más inquietantes de la democracia: cuando sus propios mecanismos permiten el ascenso de quienes amenazan con vaciarla por dentro.
El autoritarismo aprendió a hacer campaña. Invoca la libertad, promete recuperar el orden y se atribuye la representación exclusiva del pueblo. Una vez instalado, puede convertir al adversario en enemigo y a las minorías en sospechosas. Ganar una elección se interpreta entonces como autorización para restringir la vida de otros. El voto pierde su sentido........
