¿Quién controla la narrativa pública?
Es preocupante la confluencia entre una evidente intención político partidista, la tarea de posicionar un relato favorable a la ideología derechona y la sensación de “normalidad” que los medios masivos de comunicación suelen generar en las masas cuando reflejan, por ejemplo, la pérdida de la ética periodística, o, por lo menos, la pérdida de la función social de los medios de comunicación: aportar elementos objetivos y razonables para que el público tenga información cierta y suficiente, que le permita crearse su propia opinión.
La repetición constante, en medios como La Patria, Semana, El tiempo, La Silla vacía, y muchos otros, de las diatribas contra el presidente Gustavo Petro y su Gobierno, la presentación de cifras sin sustento (inflación, desempleo, etc.)........
