Frente a los tapices de la Catedral (IV)
En el segundo tapiz Aquiles, el de los pies ligeros, ha rechazado la propuesta de Héctor. De haberla aceptado, la guerra habría acabado y se hubiera evitado, así, que muchos héroes valerosos acabaran tirados en los campos para pasto de aves, pero el atrida Agamenón y el rubio Menelao, famoso por su destreza con la lanza, se opusieron. Sólo quedaba combatir.
Observad cómo, en la parte derecha, el príncipe troyano es armado para el inminente combate. El tiempo apremia, no hay lugar para ceremoniales. Un escudero le coloca la armadura y le ajusta el casco coronado por un penacho de crin de caballo bordado con seda y........
