menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Porque esto es África

22 0
02.09.2026

En el verano del 2010, Sakira sonaba cada dos por tres. Waka waka era el tema oficial del mundial de fútbol de Sudáfrica, el primero celebrado en África. Un campeonato especial por varias y singulares razones. Por el lugar de celebración y quién sabe si por cierta magia autóctona. Estrellas fugaces: un guardameta besó a una periodista tras la final y un defensa se casaría después con la cantante colombiana. Tan especial fue, que lo ganó España; el triunfo del juego de toque y control colectivo. El origen de este estilo de juego puede remontarse a la Holanda de Johan Cruyff, ‘la naranja mecánica’, de la que sería heredera nuestra selección, justamente venciendo a la holandesa. Toda una demostración de que el deporte no tiene fronteras.

Pero ¿qué son las fronteras? Límites territoriales de unas superestructuras llamadas Estados, que fundamentan su existencia en el monopolio de la violencia, la potestad del uso exclusivo de la fuerza ejercido de forma reglada, según ciertas normas que se sustentan en la coercibilidad, la posibilidad de imponerlas en última instancia por la fuerza, que es «ultima ratio legis», la última razón de la ley.

En nuestras democracias, la ley establece cuándo puede aplicarse la fuerza y determinadas instituciones la ejercen bajo el control judicial........

© La Opinión de Murcia