Descubriendo El Aleph
El escritor Jorge Luis Borges rodeado de admiradoras. / L.O.
En la historia de la literatura siempre hay sorpresas, de diversa índole y recorrido. Están, por ejemplo, las obras que algunos autores han considerado lo mejor de su producción y, sin embargo, no han sido especialmente recordados por ellas. Ejemplar es, al respecto, el caso de don Miguel de Cervantes con Los trabajos de Persiles y Segismunda. El universal escritor consideraba que era su obra maestra, el tiempo y la vida sentenciaron otro nombre para su inmortalidad. Por otro lado, encontramos determinados autores que con el paso de los años conocen el letargo —justificado o no— de sus obras; y otros que son encumbrados —tras un periodo de minorías— hasta el paraíso fulgurante de los escogidos, por diversas razones. Ahí está el controvertido italiano Gabriele D´Annunzio que ha sido tan aclamado como rechazado a lo largo del último siglo. En diferentes ocasiones he manifestado mi opinión acerca de como en el arte y en la historia suelen estar instaurados y aceptados determinados nombres a modo de ‘totems sagrados’, muchos con evidentes motivos; otros, no tanto. La cosa es que nunca sabemos muy bien el rumbo que van a tomar las cosas, la historia y los........
