El sacerdote Juan José Blanco Salvador, tras 12 años en Cangas del Narcea: “Me voy contento, se ha adquirido un nivel de trabajo, de ilusión y de participación muy grande”
El sacerdote Juan José Blanco Salvador, tras 12 años en Cangas del Narcea: “Me voy contento, se ha adquirido un nivel de trabajo, de ilusión y de participación muy grande”
"Aquí he hecho amistades de verdad y nunca me he sentido solo", destaca el cura tras la despedida de su primer destino
Juan José Blanco con el Puente Colgante y la basílica de Cangas del Narcea a su espalda. / D. Álvarez
Cangas del Narcea despidió este viernes en un multitudinario encuentro al que fue cura en el municipio durante los últimos 12 años. Juan José Blanco Salvador (Avilés, 1989) llegó a Cangas del Narcea un mes después de su ordenación como sacerdote, en julio de 2014. Comenzó asumiendo varias parroquias del concejo y llegó a ser nombrado arcipreste del Acebo. A principios de septiembre comienza una nueva etapa en Roma, donde dará continuidad a sus estudios con la licenciatura en Teología Pastoral.
¿Qué balance realiza de estos 12 años de sacerdote en Cangas del Narcea?
La primera noche que dormí en Cangas fue el 14 de julio de 2014. Me había ordenado el 8 de junio y, como había un compañero que se marchaba, tuve que incorporarme antes de septiembre que es cuando suelen producirse los cambios. Desde entonces, salvo por los viajes de verano con los chavales, solamente estuve fuera de las parroquias un domingo en 12 años. El balance es positivo, muy positivo. Me llevo más, o me dieron más, de lo que yo di, con diferencia. Es un sentimiento de desproporción.
¿Qué le lleva a cambiar el trabajo con las parroquias por continuar su formación en Roma?
Fue una petición del obispo. El Centro de Estudios Superiores del Seminario de Oviedo, que está adherido a la Universidad Pontificia de Salamanca, necesita profesores. Los que hay se van haciendo mayores y jubilándose, así que hay que formar a personas que puedan asumir esa docencia. A nivel personal también supone un beneficio, porque toda formación es enriquecedora. Además, el obispo me hizo ver que se había tenido en cuenta mi trabajo durante estos años y que ahora necesitaban que lo aplicase en esta faceta de estudio.
Su paso por Cangas del Narcea deja obras importantes, como la recuperación de las pinturas murales de Cibuyo o la reforma del santuario del Acebo. ¿Qué supone implicarse en estos proyectos?
Nuestro principal material de trabajo no son tanto las obras como las personas. Esa es la obra que quisiera que quedase. Pero sí, en casi todas las iglesias se hizo algo y Cibuyo fue la primera intervención importante. También el santuario del Acebo necesitaba una reforma: entraba agua por el tejado, las paredes estaban destrozadas........
