Feijoo ante el puchero
Pedro Sánchez Pérez-Castejón es el presidente más odiado de la democracia coronada. De hecho, el yerno de Sabiniano no puede pisar la calle sin recibir abucheos e insultos. En Paiporta una vara de plástico rozó su presidencial espalda, dándole la oportunidad de victimizarse y salir por piernas cual galgo. A cierta distancia, en cuanto a la animadversión popular, le sigue Aznar, cuyo bigote se intentó conectar con el de aquel fracasado pintor austriaco al que las urnas alemanas auparon al poder. Y, ciertamente, el paralelismo caló en determinados sectores de la sociedad española. Entre los dos presidentes media, incluso, un nexo canino. Si a Aznar le acompañó la imagen del dóberman, muchos son los españoles que llaman «perro» a Sánchez. Sin........
