Palabras contra el borramiento: Dos libros para nombrar Gaza
por Alejandra Bottinelli
Texto de presentación de los libros de Zahid Pranjol y Jacob Norris (editores). Nos rehusamos a ser borrados. Una antología de resiliencia, duelo e inquebrantable esperanza de estudiantes universitarios de Gaza (Lom, 2026); y de Mohamed el-Kurd. Víctimas perfectas y la política del encanto. (Lom, 2026).
Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! […] Y el hombre… Pobre… ¡pobre! Vuelve los ojos, como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada. Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé! Cesar Vallejo, Los heraldos negros
Hay palabras que son llamado, que son aviso: una sonrisa se está perdiendo para siempre y cae a nuestros pies: ¡tómenla, cuídenla, no la dejen morir!
Hay palabras que son como sombras que se quedan rondando nuestras cotidianeidades como dobles de lo que somos en nuestros días de todos los días, y nos encuentran cuando, como al hombre del poema de Vallejo, alguien nos llama con una palmada por sobre el hombro y nos volteamos a ver nuestra mirada buscando otra mirada. Palabras sombras de las nuestras, que hacen figura con nosotros, que no nos dejan y se quedan a vivir junto a nosotros.
Hay palabras que son conjuro, de la estirpe de esas capaces de reunir a los astros y volverlos al tiempo, son palabras de fe, esto es, palabras-confianza, fidelidad, lealtad. Palabras fuertes que reposan en la promesa de seguir siendo, de permanecer a tu lado, de no soltarte, de no dejarte a ti misma, a ti mismo; palabras-confianza: la promesa misma que te constituye.
Hay palabras como ecos que vienen de lejos y nos llegan apenas audibles, en otras lenguas, palabras-susurro que han pasado continentes y cientos de aves las han traído tan solo para que resuenen humildes sonidos en otros oídos, palabras que traen un deseo, tres deseos al viento. Ecos-hilos de palabras que convocan acunarlas, abrazarlas, intentar tocar su sonido triste. Tocar las palabras como se toca una mano, como se toma una mano con otra mano.
Palabras que son como ecos cósmicos de la caída de los astros, un des-astre que cambia el eje del cosmos; nunca tan tristes palabras, tristísimas, que exigen de vuelta otras palabras que reverberen como ecos de una........
