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Jean Dubuffet, la metamorfosis creadora

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07.07.2026

«La obra de arte es más fascinante cuando ha sido una aventura y muestra las huellas de ésta, cuando pueden leerse todos los combates librados entre el artista y la indocilidad de los materiales. ¡Y cuando ni uno mismo sabe a dónde acabará llevándole todo aquello. […] El hombre debe hablar, pero la herramienta y el material también»

                                Prospecto y demás escritos

Jean Dubuffet (Havre, 1901- Paris, 1985) fue un pintor y escultor hors norme que convirtió su carrera en el campo de la creación en una incesante aventura, mostrándose contrario a las teorías del genio, y a los cánones vigentes de belleza, en permanente lucha contra la cultura y la escritura a pesar de que mucho escribió…en una postura de pleno rechazo al arte elitista y reivindicando la creación más allá de consideraciones estéticas. Su posición era la de considerar que todo el mundo era, o podía ser, pintor, y por ese camino se inspiraba en las obras primitivas, en los dibujos infantiles, dando paso a las creaciones elaboradas por internos en centros psiquiátricos. Él fue quien puso en circulación, en 1945, el término art brut -término que tanto en francés como en catalán da a entender lo salvaje, lo virgen, tosco, grosero, rudimentario lo primitivo, lo inorgánico…salvaje, virgen/ contrario de lo labrado, educado, obrado, refinado, trabajado, ¿informe elaborado?-. El propio Dubuffet lo explicaba «Entendemos por ese nombre obras ejecutadas por personas indemnes de cultura artística, en las cuales el mimetismo, al contrario de lo que ocurre entre los intelectuales, tenga poco o nada de incidencia, de suerte que sus autores sacan todo (temas, elección de materiales que van a usar, medios de transposición, ritmos, maneras de escrituras, etc.) de su propio fondo y no de los pontífices del arte clásico o del arte de moda. Asistimos a la operación artística completamente pura, bruta, reinventada en todas sus fases por su autor a partir tan solo de sus propios impulsos. Arte este en el que se manifiesta la única función de la invención y no las constantes en el arte cultural del camaleón y del mono» (El hombre de la calle ante la obra de arte, Debate, 1992). Por cierto, el vagabundo intelectual que respondía al nombre de Blaise Cendrars, uno de los innumerables amigos de Dubuffet, se inspiró en un personaje, pintor y escritor, recluido en un psiquiátrico Adolf Wölfli (1864-1930), para escribir su Moravagine.

Una obra con cambios continuos provocados por las........

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