El mensaje de una mujer iraní desde el infierno de la detención de ICE
Mi marido, mi hijo y yo llevamos meses encerrados, a pesar de ser residentes permanentes sin antecedentes penales. Es una pesadilla insoportable e interminable.
Por Maryam Tahmasebi, The Nation
Me llamo Maryam Tahmasebi y soy profesora de psicología y estadística en el Los Angeles Pierce College, o al menos lo era hasta el 9 de abril, cuando mi vida y la de mi familia cambiaron para siempre.
Ese día, estaba dando clase cuando mi hijo me envió un mensaje de texto diciéndome que su padre no lo había recogido del colegio y que no respondía a su teléfono, algo muy extraño en él. Recogí a mi hijo del colegio, volví a casa frenéticamente y llamé a la policía, pensando que le habría ocurrido algo horrible. Sin embargo, nunca se me ocurrió que pudiera haber sido detenido por el ICE. Somos residentes permanentes legales con tarjetas de residencia válidas. Mi marido, Eissa Hashemi, también es profesor y ha dedicado su vida a asesorar a estudiantes de doctorado en el departamento de Psicología Empresarial de The Chicago School. Ambos hemos asesorado a muchos candidatos a doctorado, entre ellos veteranos que han servido a este país durante décadas. No tenemos antecedentes penales, ni siquiera una multa de tráfico. Creía en el «estado de derecho» y confiaba en que, si hubiera algún problema con nuestro estatus migratorio, el gobierno nos notificaría a través de los canales legales.
Me quedé más que consternada al descubrir que una campaña de difamación en línea sin fundamento ni validez legal había convencido al gobierno usamericano de intentar revocar nuestras tarjetas de residencia de la noche a la mañana, sin el debido proceso ni siquiera informarnos. El gobierno había decidido castigar a mi marido por ser........
