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Crónicas del Apocalipsis Pendiente desde el Camino del Adriático

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09.09.2026

Crónicas del Apocalipsis Pendiente 019

Desde: un arrimadero de carretera terciaria entre Serbia y Montenegro. Camino del Adriático. A la sombra de unos árboles junto a una pila de cajas que apenas podría llamarse puesto de venta: botes de mermelada casera de ciruela y frambuesa, tarros de salsa de tomate, y rakijas de miel y de ciruela destiladas en un alambique de cobre casi centenario. Me he decidido por la Meduvača fresca y medio kilo de ciruelas rojas y dulces para refrescar el cuerpo y el alma. El vendedor no habla nada que yo pueda entender. Entiende perfectamente lo que yo quiero. Llevamos veinte minutos en silencio y estamos de acuerdo en todo lo fundamental.

La carretera terciaria entre Serbia y Montenegro no aparece en Google Maps con suficiente detalle como para que el GPS sepa exactamente dónde estoy. El alambique de cobre del vendedor lleva casi cien años destilando sin que nadie le haya pedido permiso a ninguna institución europea. Las ciruelas saben a septiembre que se acaba. La Meduvača sabe a miel y a decisiones que esta tarde tienen todas el tamaño correcto. Desde aquí, con el Adriático todavía a unas horas y la carretera vacía en los dos sentidos, informo del estado de las cosas.

El titular del invasor con diabetes y lo que el periodismo hace con las palabras cuando cree que nadie está mirando

«La muerte de un invasor con diabetes y la huida de otro con varicela, últimos síntomas de la crisis sanitaria en Ceuta.»

Detengámonos. Respira. Vuelve a leerlo. El titular tiene tres palabras que merecen atención independiente antes de leer el artículo que hay debajo, porque el artículo que hay debajo ya no importa tanto: el titular ha hecho su trabajo con la eficiencia de un bisturí oxidado que corta igual de bien pero deja más infección.

Primera palabra problemática: invasor. Un invasor es alguien que entra por la fuerza con intención hostil en territorio ajeno. Los ejércitos invaden. Las potencias coloniales invaden. Napoleón invadía. Un hombre con diabetes que cruza una frontera que el gobierno del país vecino abrió adrede mientras sus fuerzas de seguridad miraban hacia otro lado no invade. Huye. O migra. O busca algo que en su país no tiene. Ninguna de esas tres opciones es una invasión en ningún diccionario que no haya sido editado específicamente para este artículo en esta redacción este día. El medio que usa la palabra invasor para referirse a una persona con diabetes que muere en Ceuta ha tomado una decisión editorial deliberada, meditada y firmada. No es un desliz. Los deslices no aparecen en los titulares, que son lo único que leen el ochenta por ciento de los lectores y lo que el algoritmo distribuye eternamente con la generosidad de quien no tiene que responder ante ningún colegio profesional.

Segunda palabra problemática: huida. El hombre con varicela no huyó. Se fue. Probablemente porque las condiciones en las que estaba eran insostenibles, lo cual es también una información sobre las condiciones en las que estaba, pero el medio eligió llamarlo huida porque huida tiene connotaciones de culpabilidad y peligro que se fue no tiene. Un enfermo que se va es un problema de gestión sanitaria. Un enfermo que huye es una amenaza epidemiológica en movimiento con piernas propias y voluntad de contagiar. Son dos noticias distintas aunque describan el mismo hecho con los mismos datos.

Tercera cosa problemática: la estructura completa del titular. Invasor con diabetes. Invasor con varicela. El mensaje que queda tras leer el titular, antes de abrir el artículo, antes de leer la primera línea donde la ministra de Sanidad dice explícitamente que los migrantes no traen enfermedades, es este: los invasores traen enfermedades. Simple. Efectivo. Depositado en el cerebro del lector con la precisión de quien lleva practicando este ejercicio suficiente tiempo como para haberlo perfeccionado. El desmentido llega tarde, en el tercer párrafo, en letra de cuerpo doce, detrás de un muro de pago.

Goebbels se sentiría muy orgulloso de este artículo. San Francisco de Sales, patrón de los periodistas, bastante menos. La diferencia entre los dos es que Goebbels al menos tenía la honestidad de no fingir que hacía periodismo.

Lo que el artículo dice y lo que calla

El artículo describe una crisis sanitaria real. Los sanitarios de Ceuta están desbordados. Faltan recursos. El sistema no da abasto. Seis médicos en urgencias para 85.000 habitantes más diez mil personas adicionales en situación de hacinamiento. Todo eso es verdad y merece atención y recursos urgentes. El problema no es lo que el artículo dice.

Es lo que no dice, que es considerablemente más interesante y considerablemente más incómodo para el marco narrativo que el titular ya ha establecido.

Lo que no dice: que Ceuta era ya antes del 30 de julio el territorio con mayor incidencia de tuberculosis de........

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