El QR no puede ser un adorno
Hay escenas que se repiten demasiado en Cuba y desde la ciudad de Cienfuegos puedo asegurarlo. El cliente llega a un establecimiento, escoge un producto, pregunta si puede pagar por transferencia y encuentra, en lugar de una respuesta comercial, una piedra en el camino.
A veces el código QR está pegado en un lugar visible; otras, ni siquiera eso. Pero la conclusión suele ser la misma: el pago en línea, que debería facilitar la vida, termina convertido en una carrera de obstáculos. La inspección a los locales que no aceptan transferencias electrónicas tiene, por tanto, una razón que va mucho más allá de una formalidad.
Se trata de defender un derecho del consumidor, en un país donde disponer de efectivo se ha vuelto cada vez más complejo y donde las plataformas digitales constituyen, para no pocas personas, la única alternativa posible para comprar, pagar un servicio o resolver una necesidad........
