Que no se rompa la noche, Julio
Concierto de Julio Iglesias en el Teatre Liceu, en julio del 2012. / periodico
Este Sánchez es capaz de todo para resistir y que no se hable de lo que no le interesa. Por eso ha contribuido a generar una investigación que desvela el testimonio de dos extrabajadoras de Julio Iglesias que le acusan por presunta agresión sexual y trata de seres humanos en condiciones de servidumbre. No hagan mucho caso de lo del presidente en relación con el espinoso asunto. Los más calenturientos se apuntan a cualquier cosa con tal de colocarle en la diana.
La vida sigue igual en ese sentido. Amigos de Iglesias le apoyan y dejan en la cuneta el lastre de las acusaciones. El truhan, que es un señor, arremete contra las víctimas por su «maldad» y echa balones fuera, que por algo fue portero de fútbol. La dignidad del cantante español más universal, retirado desde hace algunos años, se ve dañada por esa cuestión, cuyas diligencias abiertas residen en la Fiscalía de la Audiencia Nacional.
Al parecer, los hechos acontecieron en 2021 y no le importan a la desubicada Ayuso, ya que «las mujeres violadas y atacadas están en Irán, con el silencio cómplice de la ultraizquierda». Dicho de otra forma, la violencia de género y el machismo no existen en España ni en otros países. La posible discriminación y las prácticas........
