Europa pone reglas a la IA
Europa pone reglas a la IA
Durante los últimos años hemos hablado mucho de las posibilidades de la inteligencia artificial. De cómo ChatGPT, Gemini, Copilot y otras herramientas pueden transformar nuestra forma de trabajar, aprender, enseñar o crear. Hemos experimentado, probablemente más rápido de lo que somos capaces de asimilar, con una tecnología que hace apenas unos años parecía reservada a especialistas y que hoy llevamos en el bolsillo.
Pero hemos entrado en una nueva etapa. Ya no podemos preguntarnos únicamente qué podemos hacer con la inteligencia artificial. Tenemos que empezar a preguntarnos también qué debemos hacer, qué no podemos hacer y bajo qué condiciones podemos utilizarla.
Europa ha querido responder a estas preguntas con el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial, conocido como AI Act, la primera gran regulación transversal de inteligencia artificial de este alcance. Y conviene aclarar algo desde el principio: no estamos hablando de una legislación que llegará en el futuro. El AI Act entró en vigor el 1 de agosto de 2024 y su aplicación se ha realizado progresivamente. Desde febrero de 2025 comenzaron a aplicarse las prohibiciones sobre determinados usos de la IA y las obligaciones relacionadas con la alfabetización en inteligencia artificial. En agosto de 2025 llegaron las normas de gobernanza y determinadas obligaciones para los modelos de IA de propósito general. Y desde el 2 de agosto de 2026 se aplica buena parte del Reglamento, aunque algunas obligaciones específicas cuentan con periodos transitorios posteriores.
La filosofía del AI Act resulta especialmente interesante porque Europa no ha decidido simplemente prohibir o permitir la inteligencia artificial, sino que ha optado por regularla fundamentalmente en función del riesgo que puede generar su utilización sobre las personas y sus derechos.
No supone el mismo riesgo utilizar una IA para ayudarnos a redactar un correo electrónico que emplear un algoritmo para decidir quién accede a un puesto de trabajo, evaluar a un estudiante o tomar determinadas decisiones que pueden condicionar el futuro de una persona. Por eso existen........
