Luis Boyer
Luis Boyer y Pilar Arniches, antes de depositar el retrato de su abuelo, que besa, en la caja del Instituto Cervantes, en una imagen reciente. / INFORMACIÓN
Esta mañana, pronto y con alevosía, ha sonado el teléfono, mi amigo Luis había fallecido. De golpe y sin tiempo para despedirse nos dijo adiós. Había pasado una mala racha física que estaba superando con la entereza y el buen humor de que hacía gala siempre que nos veíamos y también acababa de superar un problema, de los gordos, con el Banco de Sabadell, con el que estaba dispuesto a negociar la posibilidad de que la sede de la calle San Fernando pudiera convertirse en un espacio compartido donde poder exhibir la magnífica colección........
