Todo controlado
“Si algo funciona no lo toques” y “No me traigas problemas, tráeme soluciones”; fueron siempre los dos consejos maestros que Mariano Rajoy daba a sus ministros y ministras para encaminar su gestión. Para cubrir la marcha de -Montero dixit- “la mujer con más poder de la historia de la democracia”, el presidente Sánchez ha optado por aplicarlos con rigor casi marianista.
En un momento cuando el Gobierno vuelve a conectar con el sentir mayoritario de la sociedad española sobre algo -la ilegal y brutal guerra de Irán-, mientras Feijóo y Vox parecen unir su destino al de Donald Trump, cuantas menos interferencias y menos ruido, mejor, habrán pensado con razón en la Moncloa. La primera regla siempre debe ser no distraer al adversario cuando se está equivocando.
