Madres
Nos enseñaron que una buena madre era aquella que desaparecía dentro de los otros. La que servía primero el plato ajeno y se comía el suyo frío. La que dormía menos, lloraba a escondidas, postergaba sus sueños, envejecía antes de tiempo y aun así sonreía en las fotos familiares.
Nuestras abuelas levantaron hogares con las uñas. Algunas criaron cinco, seis, siete hijos sin agua potable, sin autonomía económica, sin derecho a decir que estaban cansadas. Nuestras madres resistieron matrimonios complicados, dobles jornadas, soledad en la crianza y lo hicieron incluso cuando el amor no alcanzaba.
Sin embargo, el mejor........
