Extranjero en la ciudad
Extranjero en la ciudad
Han pasado nueve años desde que dejé de habitar Cartagena y el retorno intermitente siempre trae consigo una revelación agridulce. Al caminar por el Centro Histórico, la sensación que me embarga no es la de un reencuentro sino la de una profunda y silenciosa alienación. Es inevitable pensar en El Extranjero de Albert Camus; de la misma manera en que Mersault experimentaba una desconexión absurda y apática frente a su propio cuerpo y su destino, el cartagenero que hoy regresa se descubre como un forastero dentro del armazón físico de lo que alguna vez fue su hogar. La ciudad ha dejado de ser un entorno vital para convertirse en un decorado ajeno.
Por consiguiente, el absurdo se manifiesta con crudeza cuando la planificación,........
