Fuera de lugar
Los griegos se hubieran vuelto locos tratando de escribir la realidad nacional electorera atravesada por el Mundial. Utopía pura organizar ideas obnubilados por la ebriedad de las pantallas y los estadios allende las fronteras.
Como en el Mundial, vemos lo que queremos ver: los partidistas de uno niegan la vergonzante injerencia del gobierno que, como siempre pero como nunca, se involucró con toda su maquinaria en una campaña que perdió como perdió el norte desde el primer día, cuando promovió con verborreica agresividad la división y polarización que en estas urnas lo derrotó.
Entre tanto, la otra mitad niega la cruda verdad de la injusticia social por la cual los........
