Comentamos, no juzgamos
Me cuesta plasmar en esta columna los sentimientos que me provoca, como ciudadana, la reacción de los liderazgos del Partido Acción Nacional frente a la embestida contra la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos. La oposición difícilmente tendrá una mejor oportunidad que esta —a menos que el futuro depare una sorpresa— para posicionarse frente a la avalancha morenista. Para ser ese contrapeso que conecte con la ciudadanía frente a un movimiento repleto de señalamientos de corrupción, sospechas de vínculos con el narcotráfico, impunidad y una evidente ineficiencia de muchos de sus gobiernos.
¿Qué está........
