Fortaleza o debilidad económica
Ha surgido un ejemplo que ilustra muy bien dos narrativas de país y dos estrategias de argumentación del discurso político. Se trata de la valoración que hizo la presidenta Sheinbaum sobre la economía mexicana, a la que calificó de “fortaleza” en 12 puntos en una conferencia mañanera a finales de mayo. La réplica la hizo un exfuncionario de las áreas económicas del viejo régimen, Guillermo Ortiz, que calificó la visión gubernamental como una “manipulación”, en un texto que escribió a finales de julio para Project Syndicate y que fue reproducido en varias publicaciones.
En este terreno no hay mentiras y verdades absolutas, lo cual se puede destacar ahora que se discuten los derechos de las audiencias y cómo regularlas. El discurso político es básicamente argumentativo, como dicen los clásicos, se trata de construir una estrategia para llevar los temas tratados a una conclusión, popularmente se dice “llevar agua a tu molino”. En este caso se mezclan intereses políticos con afanes de análisis, y se revuelve información oficial con adjetivos que llevan a una lógica........
