El opinador, el activista y el tirano
Nadie entiende por qué el presidente Petro está tratando de echar un manto de dudas sobre las elecciones parlamentarias de marzo y las presidenciales de mayo. Sobre todo cuando no tiene las pruebas. Es lo que se deduce del documento oficial de respuesta a un requerimiento del Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que se ha conocido como el oficio OF125-00221256, en el que el abogado del Presidente aceptó que “lo que decía el Presidente no era información objetiva, eran opiniones. Las afirmaciones sobre el software, los kits electorales, los contratos y las empresas proveedoras no contaban con respaldo de auditorías, peritajes, ni investigaciones oficiales”. Según el defensor, el Presidente estaba actuando como opinador y, en esa condición, “no está obligado a demostrar nada”.
Los abogados de la Presidencia parecen olvidar que el presidente Petro no se puede despojar de su investidura de manera temporal o selectiva para emitir opiniones como si se tratara de un ciudadano común y corriente o un opinador. Su condición institucional como jefe de Estado y jefe de........
