La cultura pide la palabra
Subvalorada —cuando no menospreciada— por casi todos los gobernantes, la cultura reclama un espacio protagónico en la actualidad del país.
Ha habido excepciones célebres, como las de Belisario Betancur y Ernesto Samper; este último, en cuyo gobierno nació el ministerio del ramo. Pero lo cierto es que muchos mandatarios —nacionales y locales— simplemente se han valido de ella para cuadrar cuentas en los gabinetes, para posar de inclusivos, para tener contentos a muchos de los que tienen desdén por la política.
Decíamos que la cultura hace rato tiene la mano levantada, hace rato reclama atención, y lo curioso es que no lo hace desde........
