Por ahora intuiciones, nada seguro
Después del descalabro del proceso de cambio, con sus terribles colaterales de crisis económica, social, política y ética, sólo quedan intuiciones de los posibles escenarios que nos queda para Bolivia. Pues rehacer los tejidos sociales, recomponer nuevas utopías, como nuevos derroteros llevarán bastante tiempo. Pero, sobre todo cambio en las percepciones desde las coordenadas tradicionales, hasta encontrar nuevas coordenadas con las nuevas generaciones.
El mundo también, con sus cambios tectónicos y brutales, de alguna manera nos señala hacia dónde caminarán esos escenarios, desde siempre aquellas influencias son importantes para las periferias, países como nosotros. El mundo cambia vertiginosamente; nosotros no cambiamos porque el endogenismo mental es una enfermedad histórica, muy poco eficaz. Es creencia religiosa ante la ausencia de ideas reales y objetivas.
La información que circula sobre nuestro país es abundante, desde las crisis que no son novedades, hasta la ausencia de propuestas y liderazgos que sean pistas de nuevos derroteros históricos. La enorme cantidad de información en cambio no es garantía de análisis y claridad sobre nuestro futuro. Lo poco que tenemos, respecto de los tejidos sociales es débil. Totalmente fracturado, sin calidad de discurso y sumido en la orfandad ideológica como política.
Sólo podemos acudir a la experiencia, aquella........
