Solo metralla
Opinión | El ruido y la furia
La oligarquía marroquí emplea a personas sin futuro como 'armas' en una operación de control fronterizo, provocando un drama humanitario
Varias mujeres migrantes esperan a las puertas del Centro Ecuestre la Hípica de Ceuta. / Europa Press
Me pregunto si sabe la bala que es asesina, si el cuchillo se siente homicida, si se reconoce la bomba como portadora de destrucción.
Me lo pregunto viendo a los muchachos, a las niñas, a todas esas personas vulnerables, pobres, dueñas solamente de la miseria y la fatalidad de no tener futuro, que Marruecos empujó al otro lado de la frontera porque para su rey, para su gobierno, para la despreciable oligarquía que manda en su país, no son más que munición.
Me pregunto si saben que no emigraban, que no tenían la más mínima oportunidad de alcanzar lo que les prometían, un lugar donde tener una oportunidad, una forma de salir adelante, de vivir la vida que todo ser humano merece. Me pregunto si sabían que eran la avanzadilla de una estrategia geopolítica, que los engañaron y los usaron como armas, que........
