La palabra que me cambió la carrera
Hay una palabra escrita en mi pasaporte que tardé dos años en leer de verdad: alien. Legalmente es correcta, dice la ley. No obstante, todos sabemos lo que significa en la cabeza de la gente. Alien es lo de otro planeta, lo de otra especie, lo que no termina de ser humano. Me pareció raro. Me pareció chistoso. Y, para qué negarlo, me dolió un poco.
Entonces, de esa incomodidad nació ‘Aliens Through Time’, la serie que escribo, dirijo, produzco y actúo. La premisa es simple: si el papel dice que soy un alien, voy a ser un alien de verdad, uno de Júpiter, con casco y con broche para poder respirar en la atmósfera de los humanos, y con una cuenta impagable por el derecho a estar en un lugar que no es el suyo.
Elegí la comedia a propósito. Un inmigrante reconoce el chiste de inmediato porque lo vivió haciendo fila en un consulado. Alguien que nunca ha migrado se ríe primero y entiende después. En ese orden de ideas, el humor no es un adorno, sino una puerta: la manera amable de entrar a una conversación que casi siempre se da a gritos.
Llegué a Estados Unidos a estudiar teatro musical en AMDA, dos años en Nueva York y año y medio en Los Ángeles. Venía a ser actriz, nada más. Y siendo actriz, confirmé lo que ya sospechaba: los papeles que me ofrecían eran siempre el mismo papel. La latina graciosa, la latina sexy, la latina hueca. Casilleros donde yo no me veía. Esperé un tiempo a que apareciera el personaje que me correspondía. No apareció. Entonces entendí que, si no existía, no era un problema del mercado, sino una tarea mía.
Ahí me........
