Preservemos la ‘h’
En 534 años hemos perdido magia, alimento, medicina, el oro y el moro y también muchas lenguas nativas. La escuela nos enseñó a recitar que ganamos lengua y religión; a un altísimo precio, es claro. Homologados en el catolicismo, criollos, negros e indios, principalmente los últimos, fueron catequizados en una prédica que muchos de ellos todavía no asimilan, pues, como en la teogonía griega, en sus vidas todavía laten muchos dioses, deidades que se esconden en las piedras, en los árboles, en el agua.
En la negación del pasado y en el tortuoso tránsito a los códigos de Occidente, de su cultura y civilización, el hombre americano, como el Inca Garcilaso, encontró en la lengua española el vehículo más universal y hermoso -admitámoslo- para contarnos cómo era el mundo aquí antes de la llegada de los........
