La ilusión tecnocrática
Cuando William Easterly publicó La tiranía de los expertos en 2014, el debate sacudió los círculos del desarrollo y cambió por completo mi forma de pensar. Aquella lectura no me convenció de inmediato, pero me obligó a cuestionar una certeza que arrastraba desde mis inicios profesionales y que daba por sentada la capacidad de un buen diagnóstico técnico para cambiar el destino de un territorio.
Lo traigo a cuento porque el país acaba de estrenar un gabinete que buena parte de los analistas hemos descrito como más técnico que político, con perfiles muy fuertes en casi todas las áreas. Es un movimiento que conviene recibir con prudencia en medio de tantas catástrofes, pues la urgencia no da tregua para aprendizajes lentos y obliga a exigir, desde ya, resultados concretos y verificables.
Easterly advirtió que la economía del desarrollo, esa ciencia de por qué unos países avanzan y otros no, terminó justificando el autoritarismo, la promesa de que un........
