Reconstruir sin agrandar el Estado
Hace unas semanas escribí sobre la decisión de este gobierno de despachar desde los territorios y de escuchar a las autoridades locales antes que a los informes de escritorio en Bogotá. Proponía entonces un ajuste de competencias con asimetría territorial: que cada región asumiera responsabilidades según su capacidad real, no según una fórmula uniforme heredada de años de centralismo. El terremoto del 10 de agosto puso esa visión a prueba antes de lo previsto, y a diferencia de lo que ocurría en el quinquenio anterior, cuando la respuesta del Estado solía llegar tarde y envuelta en retórica, esta vez el gobierno respondió con la velocidad y la firmeza que el momento exige.
El decreto de emergencia económica cobija quince departamentos, con instrumentos precisos como la agilidad de contratación, acceso prioritario a fondos, flexibilidad presupuestal, y un mecanismo de gobernanza como seguimiento, como lo es Fondo Milagro, con la finalidad de seguir el resultado de cada peso girado.
Es exactamente lo contrario del manejo discrecional que caracterizó a la administración que todo lo........
